Destino turístico, Estrategia, Sin categorizar

experiencia del cliente


Todos los años por estas fechas escribo un post con mi particular visión tras las vacaciones y en relación con algunos de los destinos turísticos visitados.

Este año le ha tocado el turno al Parque de la Naturaleza de Cabárceno.  Contaré lo que fue nuestra experiencia del cliente familiar.

Llevado por las recomendaciones de algunos amigos que lo habían visitado, y a pesar de no querer pisar un zoológico, pues entiendo que los animales tienen que estar en su hábitat natural, nos animamos a reservar.

Sí, lo sé, en agosto… Pero, ¿caravanas en un parque natural? ¿El concepto capacidad de carga no existe para ellos? Overbooking total. En lugar de relajarnos, estás arrancando y apagando el motor del coche en una pelea constante por encontrar un hueco, aparcar e intentar ver algo.

Una vez que entramos, intentamos llegar al espectáculo acuático. La cantidad de coches para acceder a esa sección del parque era tal, que tuvimos que olvidarnos del asunto. Literalmente parados un coche detrás de otro sin tener escapatorias. Mientras, uno no puede dejar de pensar en el monóxido de carbono que todos (animales y personas) estamos respirando.

¿Es realmente un parque de la naturaleza? Yo lo veo como un zoológico más grande. Allí, algunos animales (ciervos, gamos y monos) pueden aparecer entre los vehículos de los visitantes, pero la mayoría están encerrados.  En general con mucho más espacio que en un zoológico, cierto. Otros, con mucho menos. Tigres y leones enjaulados entre barrotes de 4×5 metros, sin que se pudiera entender el motivo, nos deja perplejos.

Eso sí, la experiencia del espectáculo de pájaros fue única. Ver tan de cerca el ataque de un halcón, o como prácticamente te acaricia literalmente la cabeza un buitre al sobrevolar las gradas, es realmente especial. Algunos de eses pájaros salían del pico más alto del parque para aterrizar en el recinto abierto

La experiencia del cliente de Hugo, mi hijo, fue muy buena en todos los sentidos. La de los demás, francamente no tanto. Y esta cuestión es crítica. Lo saben en los parques de atracciones, incluso cuando piensan en las películas para niños. Es importante tener “felices” a todos.

¿Cómo se puede mejorar?: Dos recomendaciones:

  • Prohibido el coche. Que la gente venga a pasar el día entero. Que ande. Que tenga la sensación de descubrir. Los que quieran hacerlo en bicicleta, que lo hagan. Los que tengan problemas de movilidad, que alquilen un coche eléctrico que el parque podría poner a su disposición. Se evitarían las dos contaminaciones. Porque la acústica, también influye.
  • Prohibido animales enjaulados.

Porque la experiencia del cliente debe ser la experiencia de todos los clientes.

Miguel Yáñez

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