Estrategia

El salto del emprendedor

Los errores clásicos delemprendedor

El salto del emprendedor suele complicarse por tres errores clásicos:

1 Confundir la siempre necesaria pasión con la oportunidad. Ser un apasionado de un tema es normalmente condición necesaria, pero no siempre suficiente para alcanzar el éxito.

Efectivamente, si no has medido la fuerza de tus competidores, si no has tenido en cuenta la opinión de tus clientes potenciales, la pasión no servirá para encontrar un hueco. ¿Un hueco dónde? Un hueco en la mente de esos clientes a los que quieres convencer de que te elijan.

Casi siempre hay un hueco, pero hay que obrar el milagro de lograr captar el interés.

2 Pensar que con ser bueno es suficiente. Pues no siempre. De nuevo es condición necesaria, pero no suficiente. Ser bueno está bien. Incluso más que bueno, hay que intentar ser el mejor en algo. El mejor en el producto, el mejor en el servicio, el experto en un segmento concreto… Incluso más que mejor, el único.

Pero incluso así, no es suficiente. Porque no solo hay que ser bueno o el mejor, sino que hay que parecerlo. ¿Y cómo parecerlo?

Pues con una identidad visual coherente con tu posicionamiento de marca.

3 Ahorrar en aspectos críticos al lanzar la marca. Y es que, el “Salgamos con lo que tenemos y luego ya veremos”, no suele ser una buena idea. Porque …

…la etapa más importante es la del lanzamiento.

Hay que investigar, analizar y decidir una estrategia. Luego, acertar afinando el discurso, la historia, el producto y el servicio. Y luego, promocionar y comunicar a través de los canales adecuados. Todo eso necesita de recursos. Hoy existen diversas maneras de buscar financiación. Bancaria, Crowdfunding, business angels…

Sacrificar parte de tus beneficios futuros es mejor que no tener beneficios.

Es importantísimo salir bien desde el principio. Corregir el nombre, el producto, el servicio o el mensaje a posteriori, es tremendamente complicado. Se ha perdido la oportunidad del boca-oreja positivo, la sorpresa. Se ha perdido la que, en muchos casos, es la única bala. Si los que te eligieron, quedaron decepcionados, no solamente no repetirán, sino que desaconsejarán tu marca. Si erraste en el mensaje, o en la identidad visual, ni siquiera conseguiste que te probasen.

Salir al mercado en precario, sin recursos, es dejar la idea a otros en bandeja de plata. La copiarán mejorada.

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Muchas empresas o proyectos no encuentran la diferencia relevante que les permite destacar. Algunas la encuentran y no la saben comunicar. Otras son mejores de lo que aparentan y acaban muriendo por la imagen. Mejor dicho, por una mala imagen.

Por eso, en PrimeroEstrategia decimos que primero la estrategia y luego la comunicación. Y por eso decimos que hay que saltar, pero con paracaídas.

Si eres emprendedor, estás iniciando un gran salto. Y El salto del emprendedor, se puede hacer con cierta protección, o sin ella. Apunto cuatro protecciones para reducir el riesgo:

  1. Investigación con clientes. Para validar, corregir, matizar y acertar
  2. Estrategia. Para marcar el rumbo de la marca con una buena idea y un concepto que sintetice esa idea. Para tener una claro el camino y no desviarnos.
  3. Una adecuada identidad visual para dar buena impresión, generar confianza y seducir. En definitiva, para presentarte bien.
  4. Una buena comunicación. Para convencer. Empezando por una buena página web, que sea el espejo del alma de tu marca.

Salta, pero mejor con paracaídas

Miguel Yáñez

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