Estrategia, Green View, In&out

El consumidor consciente

Caminamos hacia un nuevo escenario donde el consumidor consciente será la norma y no la excepción. Un escenario donde el consumidor querrá consumir lo justo.

 

Y lo justo es menos.

 

Porque el deseo y la inercia de compra, empieza a chocar con ese sentimiento de culpa por lo que sabemos que no es imprescindible.

 

Y lo justo es lo más cercano primero.

 

Por eso, si podemos comprar productos de cercanía, mejor. Y si es de temporada, no tendrá que viajar de lugares lejanos. Preguntemos a nuestros abuelos. Ellos se lo saben de memoria. Ellos nos dirán que los calabacines son de verano y que las fresas, habas y espárragos verdes, mejor en primavera.

Apostemos por lo de nuestra comunidad primero. Y por lo de nuestro país después. Y no por nacionalismo, sino porque los zapatos y zapatillas made in Spain, hacen un recorrido menor que aquellos que vienen de China. Su huella ecológica es inferior. Hay diversos sitios en internet donde la calculadora del CO2 se puede poner en marcha para conocer el impacto. De paso, nuestra maltrecha economía se pondrá algo más contenta.

 

Y lo justo es lo más sostenible

Peddler´s Creamery

Creando tu producto

 

Y en este sentido, todo suma. Las iniciativas pequeñas son importantes. Como las de las heladerías Peddler´s Creamery, donde es el cliente quien con su fuerza al pedalear en las bicicletas que hay en la tienda, pone en marcha la maquinaria que crea los helados.

 

También la de las grandes marcas internacionales. IKEA, por ejemplo, que tiene un compromiso real:

  • Más del 90% de sus edificios los paneles solares proporcionan energía.
  • Utiliza parques eólicos para generar energía.
  • Afirma que solamente el 16% por ciento de sus desechos, van a los vertederos.

IKEA ha talado mucho, pero también ha replantado millones de árboles. Y sus compromisos para el futuro son:

  • Retirada de todos los productos de plástico desechables de sus tiendas en 2020
  • Obtención de cero emisiones en entregas a domicilio para 2025…

El consumidor consciente es más exigente. Quiere saber el origen de las cosas y el viaje de las cosas que va a comprar. Le importan no solo las condiciones sociales y ecológicas en las que ha sido elaborado un producto y si ha seguido o no las máximas de no explotación y no discriminación. También le importa saber quién está detrás de la fabricación de ese producto. Empresas y personas. Sus valores reales…

 

El consumidor cambia, las marcas tienen que cambiar con él.

 

El consumidor consciente intuye que nada volverá a ser igual. Y sabe ya que todos somos todo. Porque ha entendido que lo que haga uno, afecta a su vecino. Sabe que todos sumamos para bien o para mal. Por eso, es cada vez más exigente, cada vez más comprometido.

 

El consumidor consciente será quien logre el cambio. El corona virus, solamente lo acelerará todo. Incluida esa mayor consciencia.

Miguel Yáñez

Director PrimeroEstrategia.com

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