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Las marcas son personas y las personas son marcas

 

Sí efectivamente, las marcas son personas y las personas son marcas.

Las marcas son personas.

Las organizaciones, sean cuales sean, tienen una especie de alma. Una energía, una predisposición, un estilo de hacer, de tratar a las personas. Esa cultura interna, ese ADN especial o particular lo generan las personas.

 

Por otro lado, si una marca quiere seducir a un cliente, lo que tiene que hacer es poner a ese cliente en el centro de su pensamiento. Es decir, pensar en las personas. Todo su esfuerzo irá dirigido a construir el producto que mejor se adapte con el servicio que pueda satisfacer de la mejor manera posible a esas personas.

 

Cualquiera que haya realizado una consultoría de branding y marketing, se da cuenta que por mucho que el consultor sienta o perciba una dirección, una oportunidad, de nada sirve si las personas que tienen que “tirar del carro de la organización”, no lo sienten igual. Son por tanto las personas las que tienen que abrazar, cuando no construir la idea. Por eso son tan importantes las dinámicas participativas. Tienen que sentir que forman parte del proceso. Su proceso. Tanto si se trata de construir marca nueva como si se trata de evolucionar una ya presente en el mercado. Por eso es fundamental dar voz a los empleados.

 

Por último, si una marca promete una cosa, los primeros que tienen que ejemplificar con tal promesa son sus trabajadores. Perdón, su talento. Proveedores, consumidores y resto de stakeholders, tarde o temprano se darán cuenta de la incoherencia de la promesa si las personas y sus valores no son los que dicen ser. Esa coherencia la generan las personas.

 

Las personas son marcas.

 

¿No están o han estado en su momento todas las personas compitiendo por hacerse un hueco en el mercado laboral? ¿No están o han estado en su momento todas las personas compitiendo por hacerse un hueco en el corazón de otra persona?

 

Para conquistar o convencer a otro u otra de que eres la elección adecuada, construyes tu esencia única, buscas la diferenciación, elaboras tu marca personal. Desde tus habilidades destacadas hasta la manera de vestir. Desde lo que comunicas hasta donde lo comunicas. Lo que digas y como lo digas, será relevante para alcanzar lo que te propones.

 

Así, por ejemplo, un YouTube de éxito, habrá construido su territorio. Con sus frases gancho, que repite permanentemente, su manera de peinarse y su look particular, que será imitado por algunos, su temática favorita. En definitiva, su estilo personal.

 

Sí, las personas son marcas que elaboran una estrategia más o menos consciente para alcanzar objetivos concretos.

 

Por eso existe el branding personal, porque cuanto más clara sea tu propuesta de valor, más oportunidades  tendrás de conseguir lo que quieres.

 

Y una vez más, para las personas que son marcas y las marcas que son personas el punto de partida de todo será tener claro el propósito.

 

Miguel Yañez

Director general de PrimeroEstrategia

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